Para negocios que quieren clientes, no likes
¿Odias las redes sociales pero
necesitas vender?
Descubre cómo puedes conseguir clientes
escribiendo emails
en lugar de perseguirlos en Instagram.
Sin exponerte, sin postureo y sin hacer el tonto en redes
“Cómo vender escribiendo emails en lugar de perseguir clientes en redes”
Porque internet ha tenido un efecto absolutamente increíble en los negocios.
Hace veinte años, si tenías un negocio, tu mercado era tu barrio.
Con suerte tu ciudad.
Hoy tu mercado puede ser literalmente el mundo entero.
Estamos viviendo —sin exagerar— la mejor época de la historia para emprender.
Y tú lo sabes.
Por eso estás aquí.
Porque quieres aprovechar internet para hacer crecer tu negocio.
El problema es que cuando empiezas a investigar cómo hacerlo… todo el mundo te dice lo mismo: que tienes que estar en redes sociales.
Y ahí es cuando empiezan los problemas.
Porque seamos sinceros.
A ti eso no te gusta.
Has entrado en Instagram porque "hay que estar" pero con la nariz tapada...
porque sabes que vas a acabar haciendo cosas que no van contigo.
Eres bueno en lo tuyo, tienes un negocio de verdad, pero odias exponerte. Y en redes te sientes completamente fuera de lugar.
Te curras un reel como si fuese un corto de Netflix: musiquita, subtítulos, edición… para acabar con dos likes, un comentario de tu tía y cero clientes.
Y lo que te remata es esto: no vendes.
No una venta suelta, no “algo de vez en cuando”. Nada.
Y al final te preguntas: “¿qué demonios estoy haciendo mal… y qué parte del juego no me han explicado?”
Por cierto, llevo un rato hablándote y no me he presentado aún.
Me llamo María Jesús Molina, soy veterinaria científica - no marketera- y hace ocho años dejé un puesto de funcionaria para emprender.

Monté un proyecto de ciencia para niños con peces que era una monada: funcionaba de verdad, conectaba con los críos, los profes lo adoraban… y yo estaba feliz con el proyecto.
Hasta que me di de bruces con lo que nadie te cuenta: que puedes tener algo buenísimo entre manos y, como no sepas venderlo, te lo comes con patatas.
Así que me puse a estudiar como una empollona, porque es lo que hago cuando no sé algo.
Me apunté a un máster de redes sociales, aprendí el pack completo y lo probé todo, pero todo: Instagram, Facebook, vídeos, web, posicionamiento… ¿Y sabes lo que pasó? Que terminé reventada.
No por falta de ganas, sino porque entendí que hacer eso bien es un trabajo a tiempo completo y yo ni tenía tiempo para todo, ni dinero para pagar a alguien que lo hiciera por mí.
Y cuando más perdida estaba, un día, en ese mismo máster, aparecieron dos tipos.
Contaron que se habían hecho literalmente millonarios… sin usar nada de lo que nos habían enseñado hasta entonces: ni reels, ni algoritmos, ni funnels
Usaban otra cosa.
Algo ridículamente sencillo.
Igual te suenan:

Son Isra Bravo y Luis Monge Malo.
En esa clase me estalló la cabeza.
Comprendí que "eso" tenía que probarlo sí o sí.
Así que nada más llegar a casa me puse a hacer exactamente lo que habían explicado, paso por paso. Lo adapté a mi caso, busqué la audiencia adecuada, repetí el proceso… y al cabo de un tiempo empezó a pasar algo que no me esperaba.
Los clientes empezaron a llegar.
Pero no cualquier cliente.
Gente que entendía lo que yo hacía, que valoraba el trabajo y que pagaba sin discutir.
Clientes de esos con los que da gusto trabajar.
Y ahora igual te estás preguntando:
“Vale… ¿y qué demonios hacían estos dos?”
Muy fácil.
Y muy loco a la vez.
Escribían emails
Tenían una newsletter
La versión moderna de las cartas de toda la vida.
Esas que escribías y recibías con ilusión cuando eras pequeño.
En este momento tu cabecica probablemente sigue preguntando:
“Sí, muy bonito… pero eso… ¿de verdad vende?”
Pues sí.
Vende mucho.
Isra Bravo y Luis Monge Malo se han hecho millonarios con ello.
Pero no hace falta llegar a ese nivel para que funcione.
Muchos hemos seguido esa misma senda y, la verdad, no nos va nada mal.
Y claro, tu cabeza ya está en lo importante:
“Vale… ¿y yo? ¿También puedo vender con una newsletter?”
Por supuesto.
La gracia de una newsletter, resumiéndolo mucho, es esta:
Primero, que te permite crear una relación de confianza de verdad con la gente. No de “me suena tu cara de un reel de 3 segundos”, sino de “te leo, te entiendo y empiezo a fiarme de ti”.
Segundo, que la audiencia es tuya. Tuya de verdad. No del algoritmo, no de Instagram, nadie te la puede banear ni imponer sus reglas.
Y tercero, que vende. Pero vende mucho. El email marketing sigue siendo uno de los canales con mejor retorno sobre la inversión (ROAS) que hay, y no precisamente por casualidad.
Ahora bien.
Aquí viene el matiz que casi nadie te cuenta, y por eso hay gente que se frustra:
una newsletter no vende por existir.
Vende cuando entiendes qué vender, cuándo venderlo y cómo crear tensión de compra sin sonar a teletienda ni quemar a tu audiencia.
Y justo eso es lo que he preparado para ti.
“Cómo vender escribiendo emails en lugar de perseguir clientes en redes”
En este curso vas a aprender, sin humo y sin florituras:
➡️ Qué puedes vender con una newsletter aunque ahora mismo no tengas “infoproductos” ni nada montado.
➡️ El primer producto perfecto para empezar (y poder escalar después)
➡️ Cómo estructurar infoproductos para que se sigan vendiendo después del lanzamiento
➡️ Cómo pasar de servicios a algo más escalable
➡️ La regla que casi todo el mundo se salta y por eso no vende: cómo funciona la tensión de compra online (y cómo aplicarla sin ser pesado).
➡️ Cómo montar un sistema para que una misma persona pueda comprarte más de una cosa a lo largo del tiempo,
➡️ El error número uno del newslettero novato: lanzar demasiado pronto, no vender, frustrarse… y encima quemar su producto antes de tener audiencia suficiente.
➡️ Cómo evitar esa cagada y qué vender primero cuando tu lista todavía es pequeña.
➡️ Ejemplos reales aplicados a distintos negocios (servicios, formación, productos, etc.) para que lo veas clarísimo.
No es teoría rara ni marketing con humo.
Es simplemente cómo funciona esto en la práctica. Lo que una veterinaria científica ha aprendido en sus carnes poniendo en funcionamiento como una desesperada todo lo que ha aprendido durante 8 años.
El curso está ordenado y explicada para que entiendas de una vez cómo se gana dinero con una newsletter.
Y para que puedas probarlo sin pensártelo demasiado, la he dejado a un precio casi simbólico:
20 euros.
Menos de lo que cuesta una pizza.
Si después de leerla decides que esto no es para ti, tampoco pasa nada, puedes seguir mareando en Instagram y confiar en que un día un vídeo se te haga viral y la petes.
Pero si llevas tiempo con la sensación de que las redes sociales no encajan contigo y que debería haber una forma más tranquila de vender en internet…
es muy posible que aquí encuentres justo lo que estabas buscando.
Si quieres echarle un vistazo, puedes hacerlo ahora mismo.
Haz clic en el botón de abajo y tendrás acceso inmediato.
Lo que dicen mis alumnos
¿Mis formaciones son buenas? Apelo a tu capacidad de deducción científica. Esto es lo que me dicen los que los han hecho:


Israel Cantero


Luis Pavón


Isabel Martos


Victoria Bosc



Aitor Castro


Alberto Álvaro


Miriam García


Cecilia Julve


Almudena Quintás


Manel Peña


Edu López


Juan Olazabal Herrero


Marta Moreno


Virginia Fernandez

Miguel Llorente



Si.
De hecho te interesa hacerlo antes de empezar, porque así evitarás varios errores típicos que comete casi todo el m undo cuando lanza su primera newsletter
No. Aprenderás cómo se vende por newsletter. Si quieres hacer la tuya propia tengo otras formaciones que te ayudarán a ello. Escríbeme y te aconsejo.
No, es un curso introductorio de coste ridículo.
Si quieres más ayuda o profundizar en este mundillo te aconsejo que te apuntes al Club de Niusleteros de Pro.
Tienes 15 días para revisar el contendio y consideras que no te aporta nada me escribes y te devuelvo el dinero. Sin dramas.
Es totalmente práctico. Explico como funciona el sistema y como aplicarlo a distintos tipos de negocio
Sí claro. Te la enviaré tras la compra